zilbeti-navidad-3
Zilbeti en Navidad, el Pirineo Navarro del turismo rural
23 diciembre, 2016
melodias-primavera-pirineo-navarro-1
Melodías de primavera en el Pirineo Navarro
10 abril, 2019
Mostrar todos
castaño-guardian-borda-lenco-1

Me acerqué a visitarlo ayer…

Hacía semanas que no bajaba hasta al castaño y lo estaba echando de menos.

Desde que Borda Lenco es Casa Rural, cada vez son más las personas que se acercan, y últimamente no resulta fácil verlo a solas.  

Lo reconocí enseguida, a lo lejos supe cuál era. Es el más grande, el más erguido, el “Guardián”, como me gustaba llamarlo. Lo encontré sin hojas, pero en el suelo, a su alrededor, estaban todas como una gran alfombra amarilla y verde, algunas todavía revoloteaban un rato al son del viento y volvían a caer después acariciando la hierba.

castaño-guardian-borda-lenco-5

Me adentré en su tronco y me pareció más vivo que nunca.

El castaño centenario y hueco desde hace tantos años, es uno de esos lugares de visita obligada para los que se alojan en nuestras casas. Se trata de buscarlo entre todos los árboles que rodean el campo, para después entrar en  su tronco y escucharlo, o escucharse. O pasar un rato al amparo de esa sabiduría que sólo se logra en el silencio.

Escondite y refugio. Testigo de los mil juegos y travesuras de nuestra infancia. Nuestro entretenimiento favorito. Quién sabe cuántos secretos guarda tan callado…

castaño-guardian-borda-lenco-2

Para los más pequeños, un árbol mágico. Es fácil fotografiar a los niños con ojos chispeantes: “Papá, mamá…..ya estoy. ¡Lo he conseguido!”

Es curioso cómo hay recuerdos y lugares a los que se vuelve una y otra vez, a los que se regresa para revivir historias o simplemente para asegurarse de ¡ que todo está en su sitio, “como siempre”.

Ayer una vez más me adentré en su tronco, subí despacio, torpemente hacia su rama y me quedé en él hasta que se hizo tarde.

Un año más lo observo dormido, desnudo bajo el frío, entumecido, húmedo y colmado de nieve algunos días. Parece como si le hubiera llegado el fin. Está tan mayor ya… Pero  los días pasan callando, meses más tarde llegará la primavera y volverá a ocurrir el milagro. Sus hojas comenzarán a crecer deprisa una tras otra sin alcanzarse, y el castaño renacerá de nuevo buscando una vez más un soplo de eternidad.

Alguna ardilla entre tanto, coquetea a veces, los grillos incansables cantarines, los amoríos de los pájaros cercanos, las confidencias de quienes reposan en su sombra.

Y el Guardián desde allá abajo, observa, escucha a los que se alojan en Borda Lenco y siempre espera, por si a lo mejor hoy alguien se acerca a verlo.